===la fuerza de la Ley...===

Ir abajo

===la fuerza de la Ley...===

Mensaje por fabiolaselene el Jue Nov 08 2018, 10:15




Una sociedad sin ley no seria un sueno, seria una pesadilla. Como trataremos de mostrar, tanto la ley como el respeto hacia la ley son absolutamente necesarios para cualquier sociedad que proclame la importancia de la persona humana.
Ninguna sociedad voluntaria puede sobrevivir a una perdida generalizada del respeto hacia la ley por parte de sus miembros. Si los componentes de un club de futbol, por ejemplo, no aceptan las leyes del club, lo abandonaran; y éste, o atraerá a nuevos miembros que acaten las reglas, o se disolverá. Una sociedad política puede sobrevivir a la perdida de respeto hacia la ley y hacia la autoridad por parte de sus ciudadanos, solo si se convierte en un estado policía. Si los ciudadanos de algún país no se quieren someter a un régimen de gobierno y no tienen medios para cambiarlo, acabarán siendo gobernados por la fuerza.
Este movimiento anti-ley va an auge. Solo empezamos a experimentar sus consecuencias sociales y políticas. Pero resulta ya evidente que la sociedad civil moderna no está en buenas condiciones de salud. Es posible que haya sufrido e incluso que sufra las consecuencias de leyes injustas o del injusto ejercicio de la autoridad, pero su actitud anti-autoridad acarreará peores secuelas aun. Es malo tener malas leyes, pero el rechazo de toda ley es peor.
La anarquía, la ausencia de toda ley y de todo gobierno, significa el colapso de la sociedad.
avatar
fabiolaselene
Usuario Vip
Usuario Vip

Fecha de inscripción : 03/01/2014

Volver arriba Ir abajo

Re: ===la fuerza de la Ley...===

Mensaje por fabiolaselene el Jue Nov 08 2018, 10:18





Pro-derechos, anti-ley?

           ¿Cómo ayudar al hombre contemporáneo a escapar de esta trama enmarañada de prejuicios y hacerle comprender la naturaleza positiva de la ley? Lo primero seria hallar un aceptable punto de partida, una posición que el mismo espíritu moderno puede compartir sin excesiva dificultad. Se halla en algo que hoy se presenta como un fenómeno mundial: el movimiento a favor de los derechos humanos.
           En la actualidad, la mayor parte de las personas se manifiesta en pro de los derechos humanos. Es una buena postura, evidentemente; pero no cabe combinarla con una mentalidad anti-ley.
Es lógico que un defensor de los derechos humanos se oponga a toda ley mala e injusta; pero, por eso mismo, habrá de reclamar y favorecer las leyes justas. Una generalizada mentalidad anti-ley no tiene sentido en una persona partidaria de los derechos humanos, por la sencilla razón de que los derechos humanos, que son anteriores a la ley humana, requieren el reconocimiento y la protección de la ley.
           El que defiende los derechos humanos ha de rechazar necesariamente la tesis de que el hombre posee únicamente aquellos derechos que el Estado le concede. Mantiene, por principio, la tesis contraria: los derechos del hombre derivan no del Estado, sino de su propia naturaleza humana. En cuanto hombre, y no meramente en cuanto ciudadano, el hombre posee sus derechos humanos fundamentales. Y los posee, tanto si las leyes civiles de un determinado país los reconocen como si no.
Cuando la ley civil no los reconoce es precisamente cuando se produce una violación legalizada de los derechos humanos.
Una sociedad individualista es una estructura imperfecta, agrietada, carente de la fuerza espiritual interna que puede mantenerla unida (el espíritu comunitario, el sentido de la justicia, el amor al bien comun); tiende a la anarquía y a la disgregación.
avatar
fabiolaselene
Usuario Vip
Usuario Vip

Fecha de inscripción : 03/01/2014

Volver arriba Ir abajo

Re: ===la fuerza de la Ley...===

Mensaje por fabiolaselene el Jue Nov 08 2018, 10:23



La fuerza de la ley

Ser "anti-ley" es ser anti-social, anti-otros. Es, en el sentido mas propio de la palabra, ser anti-democrático. La mentalidad anti-ley no favorece ni defiende la libertad de del pueblo, sino la de una minoría - de poderosos, de hábiles, de desaprensivos - que explotan al pueblo, y a medida que crece la mentalidad anti-ley, se erosiona gradualmente la fuerza de la ley y su eficacia para proteger los derechos populares.
La sociedad necesita la fuerza de la ley. No debe creerse sin embargo que la ley sea fuerte tan solo porque sea temida y obedecida. Si eso respondiera simplemente a que la ley está respaldada por un poder coercitivo, no seria fuerte la ley sino solo el poder que la sostiene. La ley necesita ser fuerte en si misma, y esto solo ocurre gracias a la justicia.
Tanto los gobernantes como los gobernados deben darse cuenta de que la autoridad de la ley no deriva, en definitiva, del hecho que sea expresión de la voluntad de un partido o del pueblo. La obligatoriedad de la ley no deriva del consentimiento popular - ni es derogada por el disentimiento popular - : deriva de la justicia.
No hay sociedad posible si cada hombre se constituye en ley para si mismo.
El hombre sin ley se coloca por encima de la ley, o fuera de ella. Se convierte en un "fuera de la ley": enemigo de la sociedad, amenaza para los derechos de los demás, para lo que es interés e incumbencia de todos, para el bien común.
Por lo tanto, toda sociedad necesita una ley común, esto es, una ley aplicable equitativamente a todos, que obligue a todos y por todos sea aceptada.
En la comunidad de los hombres, esta ley común es la ley natural. Negar la existencia de una ley natural es negar la existencia de una naturaleza humana, común a todos los hombres, que liga a todos entre sí. La negación de la ley natural convierte toda filosofía de los derechos humanos en algo sin sentido, y lleva a disolución de la sociedad humana.
avatar
fabiolaselene
Usuario Vip
Usuario Vip

Fecha de inscripción : 03/01/2014

Volver arriba Ir abajo

Re: ===la fuerza de la Ley...===

Mensaje por fabiolaselene el Vie Nov 09 2018, 03:23




La ley que viola todas las leyes
La norma que regula el referéndum es ilegal de principio a fin

Desde su título hasta su último artículo, la proposición de “ley del referéndum de autodeterminación” es ilegal, según el derecho internacional.
No hay por dónde agarrarla. Incumple las resoluciones de la ONU que proclaman el derecho de autodeterminación y amparan la secesión de los países bajo dominación colonial o yugo extranjero. Pretende apelar a un dictamen del Tribunal de la Haya que validó la independencia de Kosovo porque eso era lo que permitía su Marco Constitucional —lo contrario de lo que sucede en este caso— y lo que proponía Naciones Unidas. Y viola todas las estipulaciones y recomendaciones sustantivas de la Comisión de Venecia del Consejo de Europa, el organismo continental de referencia, que asesora y enjuicia sobre reformas constitucionales y referendos.
Se trata de una violación reiterada y sistemática. De la alfa a la omega.
La violación Alfa es ya el artículo 1, que dice que la ley “regula la celebración del referéndum de autodeterminación”. Desde el estándar internacional, no puede hacerlo una ley ordinaria contraria al marco constitucional y estatutario. Porque “el uso de los referendos debe cumplir con el sistema legal en su totalidad”, y “en particular los referendos no pueden celebrarse si la Constitución o una ley conforme a esta no los estipula” (Código de Buenas Prácticas de Venecia, art. III.1). Y los de secesión no están estipulados sino excluidos del ordenamiento interno, como sucede en la mayoría de países desarrollados.
La violación Omega es la supuesta entrada en vigor (disposición última e inminente decreto de convocatoria), a menos de un mes del 1-O. Contraviene la norma de que “los aspectos fundamentales de la ley del referéndum no deben poder ser reformados durante el año anterior al referéndum” (Código, punto II, 2).
En medio, todo es antijurídico: la anticonstitucional atribución de la soberanía al pueblo catalán (art. 3); el atentado a la jerarquía normativa, pues la ley autoproclama que “prevalece jerárquicamente” sobre el Estatut y la Constitución (art. 3.2); el carácter “vinculante” del resultado (art. 1), pues si el recuento arroja más votos afirmativos que negativos “implica la independencia” (art. 4.4), cuando los referendos sobre asuntos trascendentes son consultivos (art. 92 de la Constitución). Maltrata y retuerce el Código de Buenas Prácticas de Venecia, que reclama que “debe estar claramente estipulado en la Constitución o por la ley si los referendos son jurídicamente vinculantes o consultivos” (Código, 53).
Así que no suena extraño que el presidente de la Comisión de Venecia, Gianni Buquicchio, recordase al de la Generalitat, en carta del 2 de junio, que su institución “enfatiza” la “necesidad de que cualquier referéndum se lleve a cabo en pleno cumplimiento de la Constitución y de la ley aplicable”, como el Estatut.
avatar
fabiolaselene
Usuario Vip
Usuario Vip

Fecha de inscripción : 03/01/2014

Volver arriba Ir abajo

Re: ===la fuerza de la Ley...===

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.