---Los cuentos de la china---

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---Los cuentos de la china---

Mensaje por fabiolaselene el Dom Ago 16 2015, 02:51



Imprevisible

Cavó toda la noche.

A varios metros bajo tierra se había quedado todo su pasado, cuando acabó  el trabajo el sol salia mas tímido de lo habitual en el horizonte, al menos ese fue su primer absurdo pensamiento del día.

Su cabeza aún no pensaba con nitidez, todos los acontecimientos de los últimos cuatros días se le agolpaban como una de esas películas de gangsters y vampiros. La relación es extraña si, pero la vida suele ser imprevisible.

El aire era frío, el otoño había llegado de golpe, en la sierra ya cayeron las primeras nieves. Tendría que encontrar un buen lugar donde refugiarse en las fechas invernales, no dejarse ver en una temporada era lo mejor, lo mas sensato.

Allí en la ladera, subió el cuello de su chamarreta y descansó unos minutos. Se dio un momento para darse un respiro y aclarar  las ideas.
30 km. atrás había visto un pueblo, junto a la gasolinera vio un restaurante abierto, parecía ser uno de esos sitios que abren las 24 horas. Sería su primera parada, desayunaría y una vez allí sacaría conclusiones de lo que haría mas tarde.
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Re: ---Los cuentos de la china---

Mensaje por fabiolaselene el Dom Ago 16 2015, 02:53





Los dos camiones en la puerta le aclaró que ya había clientes dentro,  aparcó bajo el techo de chapa, esperó unos segundo, vio salir a una pareja que entraron en un coche gris plata y desaparecieron por la misma carretera por la que él había llegado.  Tiró el cigarrillo por la ventana, cogió un nuevo paquete de cigarrillos de la guantera del coche, sacó la llave del contacto y salió.

Al entrar  vio a Manuel que le saludó con su arqueo de cejas recordándole la hora que era, si ... cinco minutos tardes, los que había estado pensando en el coche.

Entró en la barra, bebió un vaso de zumo y con el vaso a medias empujó la puerta abatible de la cocina, se puso el mandil y lavó a conciencia sus manos,  leyó un par de comandas,  dos desayunos completos.

- Hola !! Ya llegaste!!

Él optó por el silencio, hoy era un día raro, no había dormido bien y la cabeza era lo mas parecido a una olla exprés.

- Sabes que día es hoy??

Negó con la cabeza y por fin miró a la ventana de pedidos, donde se encontraba la joven y exuberante Tatiana.

- De verdad que lo has olvidado??

Puso los platos preparados en la ventana para que la joven los llevara a las mesas,  miraba la sonrisa de Tatiana que sabía bien que no podría haberlo olvidado.

-Hace un año, hoy, hace un año que llegaste.

-Lleva los platos a las mesas se van a enfriar.  No pudo esquivar por mas tiempo la mirada risueña de Tatiana .

Ella se puso de puntillas y él alzó un poco el cuerpo para llegar a darse un beso." ¿Quieres que lo celebremos esta noche?" Susurró para que Manuel no la escuchara. "Los platos Tatiana"
No estaba muy seguro de querer celebrarlo, la última vez que celebraron algo acabaron bastante pasados de rosca, era un recuerdo bastante difuso, una extraña mezcla entre love history y el exorcista, si... un coctel imposible pero todas las citas con Tatiana resultaban ser imprevisibles.
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Re: ---Los cuentos de la china---

Mensaje por fabiolaselene el Miér Ago 03 2016, 02:59





EMAIL AL CIELO
Rafa estaba desencantado con todo lo que acontecía a su alrededor. Su abuelita acababa de fallecer. Y el mes pasado murió la madre de su mejor amigo. Su tío, un día que iba en moto, resbaló en un charco de aceite y también falleció. Se estaba dando cuenta de que la vida no era tan hermosa como decía la gente mayor. Los seres queridos se marchaban y dejabas de verlos. Si, al cielo. Pero el cielo está muy lejos...y a veces...Rafa gritaba a su abuelita o a su tío y parecían no oírlo, y él quería que lo escucharan. Quería decirles a todos que los seguía queriendo y que los echaba de menos a todos, que los necesitaba, a cada cual en su sitio. La abuelita para que lo fuera  a buscar al colegio, y que los dos juntos...a modo de pillería...comieran de nuevo otras vez nubes y gominolas. Era el secreto de los dos. Se sentaban en el jardín, y la abuela sacaba una bolsita de donde aparecían nubes y gominolas de diferentes colores y formas, todas atractivas y apetecibles. Metían los dos la mano en la bolsa a ver quién cogía antes la más llamativa y más rica. Abuelita! ¿Por qué no me respondes cuándo te hablo por las noches? A Rafa le daba miedo, que la abuela al llegar al cielo, se encontrara con muchos de sus amigos y su tío, y se olvidara de él. Corrían las lágrimas por su mejilla cada vez que pensaba que se habían olvidado de él.

Y pensó que tenía que hacer algo. Y pensó que como la vida da sorpresas...él le iba a dar una sorpresa a todos sus amigos y familiares fallecidos y les iba a mandar un email.¡¡ Eso sí que tenían que leerlo!!¡Era imposible que en el cielo no tuvieran ordenadores!

Y por la noche, encendió el correo de su padre e intentó escribir una carta dirigida a la abuelita, al tío Alex, a Carla, la mamá de Luis, a Paca, la señora que vendía la fruta y a Dios.

"Querida familia y amigos: quiero que sepáis que os echo a todos de menos y os extraño. Sé que este email lo leeréis, el cielo tiene que tener ordenadores. Abuela, me gustaría que me volvieras a ir a buscar al cole e ir juntos al jardín, pero papá y mamá me dicen que estás cuidando del tito y del abuelo, que aunque ya hace mucho que se fue y yo no lo conocí quiero que le mandes también un beso. Ahora creo que ya descubrí la forma de ponerme en contacto con vosotros y poderos contar cuánto os quiero. Un beso para todos y para el tito, y Carla, y Paca y el abuelo"

Envió su correo y apagó el ordenador. El email, nunca salió de la bandeja de entrada. Pero esa noche, Rafa soñó que iba al cielo a visitar a sus familiares. La abuela y el tito lo abrazaban y reían. Estaban muy contentos. También se acercó Carla y le dio muchos besos para Luis, su amigo. Y doña Paca, la vendedora de fruta estaba con su hija pequeña, muy contenta. Rafa estaba asombrado de la paz y alegría que tenían todos. Cuándo se despertó, estaba alegre y contento y no añoraba tanto a la abuela. Sabía que estaba bien y había encontrado la forma de comunicarse con ella.
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Re: ---Los cuentos de la china---

Mensaje por Araghon el Miér Ago 03 2016, 04:18

Muy bonitos ok1 aplauso1 aplauso1

PD: verde para fabiolaselene ok1




SALUDOS Invitado
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Re: ---Los cuentos de la china---

Mensaje por fabiolaselene el Sáb Feb 18 2017, 03:49



Mi tarta de manzana

Tan solo llevaba unos días en casa. Una visita de algunos días. Anunció ella unos días antes de su llegada.
El caso es que había olvidado mi vida antes de su llegada, la recordaba lejana, como un sueño a pesar de que tan solo podría remontarse a algunos días antes. Ahora cuando estaba en casa no había silencio. Cuando llegaba a casa podía escuchar el sonido que la música tras la puerta. Cuando metía la llave y le daba la media vuelta para entrar en casa, tenía una sensación extraña, podía olerla, a su piel, a su esencia.

Los viernes llegaba mas tarde de lo habitual, ya era media tarde cuando solía entrar en casa, solía soltar en uno de los rincones del salón mis cosas y quitarme los zapatos que llevaba puesto desde las 6 de la mañana. La encontraba sentada junto al balcón, leyendo esos libros que he tenido años olvidados en la estantería y que ella se empeña en decir que son un tesoro de letras... me acerco a ella y le doy un beso. Ella me mira pidiéndome otro beso. Entonces le doy ese beso en la boca que a ella tanto le gusta. Voy a la cocina para prepararme algo pero entonces descubro que ella ya me lo preparó. No estoy acostumbrado a eso. Voy al salón con la bandeja y me siento frente a ella

Tiene un vestido blanco, vaporoso, casi translucido desde mi perspectiva, tiene las piernas cruzadas. Está más delgada desde la última vez que nos vimos. La luz de la tarde deja poco a la imaginación. Sé que no lleva sujetador...
Mira lo que pone aquí....
Y me lee algo, algo que a penas escucho, mi mente está en otras cosas. Bebo, como y miro... y todo está delicioso.
¿Quieres salir esta noche?
SI!! ¿Donde me vas a llevar? Su entusiasmo era como el de una niña
No sé... ¿Donde quieres ir?
Al bar ese de tus amigos. Al que fuimos el otro día.
¿No te gustaría ir a otro sitio mejor, uno más elegante, con gente más... normal?
Nooo... me gustó. Vamos, nos reímos, nos tomamos unas cervezas y volvemos pronto. Ya mañana hacemos planes más en serio.

Cuando volvemos a casa, no demasiado tarde como ella pronosticó vuelvo a sentir esa sensación de rareza al subir las escaleras acompañado. Sintiendo el roce de las manos de mi amiga, siento sus manos en la cintura, como mete su mano en el bolsillo trasero del pantalón. Sonríe al ver mi cara, me da un beso en la mejilla y ya junto a la puerta de casa la beso. Me gusta. Su lengua, húmeda y fresca, hace un movimiento peculiar. Ninguna mujer me ha besado así. Nunca.

Cuando entramos en casa, nos dirigimos a la cocina, bebemos agua. Me pregunta si tengo hambre y yo le digo que mucha, entonces abre el frigorífico y saca una tarta. Tarta de manzana que hizo aquella tarde, mientras me esperaba. Parte una porción. La coloca en un pequeño plato y me pregunta si prefiero cuchara o tenedor. Son esos detalles de la vida domestica que aún desconocemos uno del otro. Tenedor.
Desaparece de la cocina, se marcha por el pasillo. Escucho el ruido de la ducha. Mientras me como esa maravilla de tarta tengo el horrible pensamiento que en unos días, no sabía cuantos exactamente marcharía. Friego el plato. La costumbre. Cuando paso por el baño está libre, me doy una ducha fugaz. Cuando llego al dormitorio ella ya está dentro de las mantas, aún hace fresco por las noches. Me pongo el calzoncillo y me acuesto. Estoy cansado. Después de unos minutos, estando ya en duermevela, siento como se acurruca en mi, pasa su mano suave y fría por mi barriga, uno de sus pechos rosa mi cuerpo. Ella es natural, se deja llevar por lo que siente sin miedo ni vergüenza. Aunque sé que tiene miedo a que yo crea que quiere más de lo que pueda ofrecerle. Yo no puedo ofrecerle mucho, tengo miedo a que se enamore y sufra. Tengo miedo a embrollos sentimentales. A no saber como manejar una situación distinta y complicada, como todas en el terreno del amor. Me dice cosas que no me ha dicho ninguna mujer. Quiero verla y sentirla como una amiga, como una hermana a la que se quiere y se cuida toda la vida. Hace tiempo que me di cuenta que ya no puedo vivir sin ella. Y ella no puede vivir sin mí. Ella respeta mis decisiones y sé que hay momentos en que le cuesta... Soy el unico hombre en su vida. Con el único que comparte cama y besos en la boca. Acepta todos mis conflictos morales, ella es demasiado sentimental, demasiado libre, demasiado impulsiva y se deja llevar por lo que su corazón le grita. Y según lo que alcanzo a escuchar en esos susurros temerosos de meter la pata, es que me quiere, me ha elegido como el hombre de la segunda mitad de su vida. Y poco le importa si tengo alguna que otra novia. Si la quiero como amiga fraternal o como amante pasional. No le importa que no diga nada, que en pocas ocasiones le diga cosas picantes. Ella eligió. Ella no quiere mucho más de que lo que tenemos, quiere amistad, quiere hermandad, quiere amor, quiere confianza, verdad y pasión. Quiere compartir risas y lágrimas, triunfos y derrotas, noches desatadas y tardes de desgana, quiere compartir secretos, cotilleos y leyendas urbanas, quiere vivir sin miedo, sin esperas, sin lógicas razones, sin las normas de la gente, sin leyes de los de fuera. Ella quiere compartir el mundo conmigo, quiere compartir vida y cama, hacer el amor sin mirar el calendario. Espera pacientemente a que quiera explorar su cuerpo, que la piense, que la desee y que entre en ella, que nos sintamos uno en cuerpo como uno somos en mente, y que en ese momento nos veamos reflejado en las miradas y veamos el niño que fuimos y sonriamos y ríamos y nos sepamos amados. Mi vida con ella es mucho más fácil. Y mientras la vida pasa, yo intento desanudar todos mis nudos... Ella me piensa, yo soy su deseo, me quiere y me ama, y me espera, lleva mis tiempos y mis ritmos, soy su tarta de manzana, su pecado, su aliento. Ella ya eligió.
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Re: ---Los cuentos de la china---

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